Foro mundial de la bicicleta: qué nos trae su edición en Perú

Por: Nohelia Pasapera, responsable de la comisión del programa del Foro

El Foro Mundial de la Bicicleta (FMB) nace como respuesta a un atropello contra un grupo de personas que paseaban en bicicleta en Porto Alegre (Brasil), el 25 de febrero de 2011. Ese día un automovilista arrolló de manera intencional a 20 ciclistas. Las protestas realizadas en Porto Alegre dieron la vuelta al mundo y, con ello, se activó una red virtual de ciclistas en varias ciudades. En el 2012, al cumplirse un año del incidente, activistas de Brasil decidieron realizar un foro, a este primer encuentro acudieron más de 7 000 personas. Debido a la multitudinaria acogida  se realizaron foros cada año cambiando la sede: Porto Alegre (2013), Curitiba (2014), Medellín (2015), Santiago de Chile (2016), Ciudad de México (2017). El intercambio de experiencias en los foros ha demostrado que los ciudadanos de distintas partes del mundo son actores claves en la transformación de los espacios urbanos. El trabajo colectivo ha logrado influir en políticas públicas. ¿Quién mejor que el que habita la ciudad para realizar propuestas sobre cómo mejorar los espacios y servicios que los gobiernos ofrecen?

Desde el 2014, la sede del foro se escoge por votación. Es así como, en el 2016, la Bicired Perú, conformada por activistas de nuestro país, ganó la elección con su propuesta “Recuperando la ciudad” (Lima, 2018). El mensaje para esta edición es Recuperar el espacio, movilidad, humanidad que hemos perdido por el uso indiscriminado y privilegiado de los vehículos a motor. Este pedido viene desde los ciudadanos y lo suscriben otros actores sociales como gobiernos locales, ONGs, empresas, etc. La experiencia en otras ciudades, al incluir de manera integral la bicicleta, es transformadora, de renovación de los espacios urbanos y de la vida de las personas, sabemos que el Perú necesita de ello.

Ese camino de transformación propone pensar en las muchas maneras de habitar la ciudad. Por ello, en esta edición se busca incluir en la agenda ciudadana el enfoque de género. Este último, pretende colocar en debate el género como una categoría fundamental para la planificación urbana y el transporte. Considerando los usos diferenciados de la ciudad y del sistema de transporte como factores fundamentales para alcanzar una justicia social a través de la movilidad.

Es difícil promover la apropiación y participación en el espacio urbano cuando nuestras calles son agresivas con las mujeres, no podemos ser ajenas a los niveles de acoso y violencia realizados a diario al momento de transitar en la ciudad. Por ello, es necesario evidenciar esta situación, así como plantear propuestas para que las personas se apropien de sus espacios y de sus territorios. Además, una ciudad no es para todos si es que no incluye a las niñas y niños. Por ello, por primera vez habrá un espacio para ellos. En este evento, se podrá encontrar varias actividades dirigidas a este público objetivo (Foro para niños y niñas, Paseos en Bicicleta, Bici Escuelas, etc.).

Incluir en el debate las diversas maneras de habitar la ciudad es uno de los aportes de esta edición. Pensar en las diversas maneras de ser y estar, por lo tanto, en la variedad de formas de vivir y de movilizarse en la ciudad.